Esta manifestación artística es un tributo a la Tierra Viva y a la Humanidad Consciente que integra voz, danza, música y poesía en un paisaje de patrimonio natural. A través de una innovadora puesta en escena que reúne a veinticinco personas entre ellos, artistas profesionales y integrantes de Dominizubi Musika Eskola de la comunidad de Zigoitia y el coro Cantemos, la obra celebra los valores del universo natural y el arte contemporáneo.
La propuesta invita a un paseo artístico y meditativo que explora nuestra relación con la naturaleza mediante símbolos arquetípicos y una mirada comunitaria. Al fomentar
hábitos saludables y sensibilizar a todo tipo de público, el encuentro abre nuevos Senderos de Arte hacia experiencias creativas que apelan a la sensibilidad desde el
respeto, la naturalidad y el agradecimiento.













